
La clasificación del Gran Premio de Japón dejó más polémica que emoción. Charles Leclerc explotó por radio contra las nuevas reglas de 2026, Max Verstappen sufrió otra eliminación prematura y Mercedes sigue dominante pero con sustos. La F1 entra en una crisis de identidad sobre cómo debe ser la clasificación.
Leclerc, al límite de la paciencia
Leclerc, cuatro veces campeón mundial y considerado uno de los mejores clasificadores de la parrilla, no se mordió la lengua después de quedar cuarto en Suzuka. «No aguanto estas nuevas reglas para la clasificación… ¡es una broma de mierda!», disparó por radio. «Voy más rápido en las curvas, acelero antes… ¡y pierdo todo en la recta!»
El monegasco explicó después con más calma el problema: «Es muy frustrante porque, llegando a Q3, intentas cosas que nunca probaste antes», dijo. «Pero cada vez que te pasas un poco del límite, cada vez que tienes un pequeño desliz, eso te cuesta energía en la unidad de potencia, y después pagas el precio triplicado en las rectas.»
La FIA redujo el límite de recarga de 9MJ a 8MJ para intentar que los pilotos conduzcan más naturalmente, pero Leclerc cree que no alcanza: «Creo que va en la dirección correcta, pero todavía queda por ver si se necesita otro paso», afirmó. «Entre acá y Miami va a haber mucha lluvia de ideas, no solo de la FIA, sino también de los equipos.»
El problema técnico que divide a la grilla
Y no es un detalle menor: la nueva normativa de 2026 reparte 50/50 la potencia entre el motor de combustión y el eléctrico. Esto obliga a los pilotos a gestionar la recuperación y el despliegue de energía, haciendo que empujar al límite en curvas ya no sea tan rentable. Como si fuera poco, los mejores pilotos sienten que no pueden diferenciarse.
Verstappen, otra vez fuera de Q3
Mientras tanto, Max Verstappen vivió otro sábado para el olvido. El cuatro veces campeón mundial quedó eliminado en Q2 por segunda vez en tres fines de semana, clasificando 11º y siendo superado nuevamente por su compañero Isack Hadjar. «[Estuvo] mal. Pensábamos que habíamos arreglado un poco en FP3, pero entrando a la clasificación fue de nuevo muy difícil», admitió. «Creo que tenemos problemas más grandes que el año pasado.»
Red Bull trajo actualizaciones importantes a Suzuka con nuevas entradas de sidepod, piso y cubierta de motor, pero Verstappen no sintió mejoras: el auto se deslizaba mucho y carecía de rotación en el medio de las curvas. «Eso hace un balance bastante complicado», resumió.
Mercedes domina pero con sustos
En el lado opuesto de la parrilla, Kimi Antonelli se quedó con la pole position por segunda carrera consecutiva, acompañado en la primera fila por George Russell. Pero ni siquiera Mercedes tuvo un sábado tranquilo: Russell reveló que un error de configuración antes de la clasificación casi lo deja fuera de combate.
«Fue realmente extraño», contó Russell. «Hicimos un ajuste de configuración entrando a la clasificación y el auto simplemente no se sentía igual que durante todo el fin de semana. Estaba en P7, P8 en mis primeras vueltas de Q1 y tuvimos que hacer un ajuste masivo durante la sesión con el alerón delantero.»
Aston Martin en caída libre
Aston Martin, por su parte, sigue en caída libre. Fernando Alonso advirtió que los problemas de vibración vinculados al motor Honda no tienen solución rápida. «Ayer me sentí bastante bien y las vibraciones eran mucho menores. Hoy, volvieron», relató. «Va a ser duro, creo que por algunos meses. No espero un cambio de la noche a la mañana.»
El español y Lance Stroll largarán últimos, con Alonso a 2.7 segundos del ritmo de Q1. Como si fuera poco, Aston Martin todavía no llegó a la bandera a cuadros en ninguna carrera esta temporada.
La F1 2026 está lejos de tener la clasificación resuelta. Entre pilotos frustrados, equipos en crisis y regulaciones que no terminan de funcionar, el espectáculo en pista sigue siendo impredecible.



