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Verstappen lo vio venir: el 93% de los fans exige cambios tras el accidente de Bearman en Suzuka

Tres años antes de que la F1 2026 debutara, Max Verstappen ya había advertido que las nuevas reglas serían «bastante terribles». Hoy, con un accidente de 50G en Suzuka y el 93% de los fans pidiendo reformas, sus palabras suenan proféticas.

La Fórmula 1 atraviesa su momento de mayor incertidumbre regulatoria desde el cambio de motores V6 en 2014. Y no es casualidad que el hombre que más temprano encendió las alarmas sea precisamente el tetracampeón mundial.

El accidente que expuso todo

Oliver Bearman protagonizó el momento más crítico del Gran Premio de Japón cuando su Haas perdió el control a 305 km/h (190 mph) en la curva Spoon. El británico se desvió hacia el césped para evitar a Franco Colapinto, quien circulaba 50 km/h más lento mientras recargaba batería.

El impacto de 50G —diez veces la fuerza máxima de una curva normal— dejó a Bearman con contusiones en la rodilla derecha. Fue, en palabras de varios pilotos, un accidente evitable que expone los peligros del «modo hongo»: la drástica diferencia de velocidad entre quienes aceleran con carga eléctrica completa y quienes deben frenar para regenerar.

«Es muy peligroso», reconoció Verstappen tras la carrera. Y no es un comentario oportunista: ya en 2023, cuando aún dominaba la F1 sin rivales, advirtió que los monoplazas de 2026 serían «una competencia de motores de combustión» donde «quien tenga el motor más fuerte tendrá una gran ventaja».

La encuesta que lo confirma

PlanetF1.com consultó a más de 2.000 lectores y el resultado fue contundente: el 93% exige cambios en las regulaciones. De ellos, el 80% pide reformas mayores y solo el 7% considera que todo debe seguir igual.

Los comentarios reflejan la división. «La FIA debería avergonzarse de no escuchar a los pilotos», escribió un fan. Otro, más cauteloso, señaló: «No es una reacción exagerada a un accidente, es el paquete de reglas en sí mismo el que debería haber provocado el cambio».

Y no termina ahí. Los pilotos de la parrilla comienzan a alzar la voz —algunos, no todos— mientras quienes tienen autos competitivos prefieren mantener silencio.

Aston Martin, en terapia intensiva

Mientras la FIA debate cambios, Aston Martin enfrenta una crisis de otro tipo. La alianza Honda-Adrian Newey, lejos del cuento de hadas prometido, los tiene últimos en el campeonato de constructores.

El problema no es solo rendimiento: son las vibraciones del motor que, según reveló Newey en Australia, podrían causar daño nervioso permanente a Fernando Alonso y Lance Stroll. El equipo probó una solución en Japón —un «balón» instalado en el motor— pero debieron retirarlo por problemas de confiabilidad.

«Va a ser bastante lento para resolverlo», advirtió Bernie Collins, ex estratega del equipo. «Si es un problema de diseño fundamental dentro del motor, es muy difícil de cambiar rápido».

Karun Chandhok fue más directo: «No pueden cambiar de motor. No pueden volver el tiempo atrás. Están metidos en esto y tienen que encontrar una salida colaborativa».

Verstappen, el profeta incomprendido

En julio de 2023, tras ganar en Austria, Verstappen describió lo que veía en el simulador: «Si vas a fondo en la recta de Monza, cuatrocientos o quinientos metros antes del final tienes que cambiar de marcha a fondo porque eso es más rápido».

Añadió entonces: «No creo que esa sea la dirección correcta. El peso va a subir otra vez. Tenemos que mirar esto seriamente porque el ’26 no está tan lejos».

Tres años después, sus palabras se materializaron en cada adelantamiento forzado, en cada coche «congelado» en recta mientras otro acelera a 350 km/h.

«Solo no estoy seguro de cuántos [pilotos] son realmente conscientes de cómo se ve esto», dijo Verstappen en 2023. Hoy, tras Suzuka, la mayoría ya lo entiende.

El futuro de Max: ¿rally? No gracias

En medio del debate regulatorio, Verstappen aclaró sus planes post-F1. Aunque admira el rally de su padre Jos —»tiene 53 años y le gana a tipos de 30″—, no lo ve como opción.

«Si cometo un error y golpeo ese árbol, el árbol no se mueve. Ese es mi límite», explicó en el podcast Up To Speed. «En F1, al menos la mayoría de las veces hay barreras diseñadas para absorber el impacto. Es un riesgo que no estoy dispuesto a tomar».

Su alternativa será el GT: debuta en las 24 Horas de Nürburgring en mayo.

Marko, ausente pero presente

Helmut Marko dejó Red Bull a finales de 2025, pero su legado persiste. «Ha permanecido muy abierto y disponible para nosotros», confirmó Laurent Mekies, jefe de equipo. «Está detrás de la esquina si lo necesitamos».

Verstappen mantiene contacto con quien llamó su «segundo padre» en el automovilismo. «Tal vez faltan algunas bromas austríacas, pero seguimos en contacto. No tanto por detalles del auto, sino por la vida», dijo.

Lo que viene

La F1 entra en su receso de abril sin carreras programadas. Es tiempo para que la FIA procese lo sucedido en Suzuka y decida si escucha al 93% de los fans —y al piloto que todo lo vio venir.

Porque como dice el propio Verstappen: «Siempre hay política en F1, donde un equipo piensa ‘podemos sacar ventaja de esto’. Pero al final del día, tenemos que mirar qué es bueno para el deporte».

Y por ahora, lo que es bueno para el deporte parece no ser lo que tenemos.

Ariel Di Stefano

Nació en 1976, fanático de los autos y motos desde pequeño, comenzó leyendo la mítica revista CORSA con su abuelo, y hoy disfruta con sus amigos de salidas en Moto recorriendo los mejores paisajes. Director Digital de MotorDigitalPress (LaMoto, Autotest y TransporteMundial).
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